Somos alérgicos al debate
El tratamiento que se ha dado a la noticia del ofrecimiento gubernamental de la dirección de Instituto Cervantes a Mario Vargas Llosa demuestra lo mismo de siempre: que en España nunca se debaten los temas importantes. No recuedo qué escritor francés escribió aquello de que en el choque de opiniones sale la verdad.
Nosotros evitamos el debate, y según hace hoy un articulista en El País, esterilizamos esta cuestión ensalzando el prestigio que Vargas Llosa. Sin la menor duda el peruano hubiera dado brillo a la institución, pero el asunto es otro. Se debería plantear un debate sobre las necesidades de la institución en estos momentos, qué significa, a dónde va. Nada más. ¿Han odío ustedes algo al respecto?