May 26, 2010
El lugar de España en Europa
Vivimos un momento único en la historia reciente. Gracias a Internet las noticias, la información en general, llegan a nuestro conocimiento enseguida. Ocurre una catástrofe al otro lado del planeta y lo sabemos al instante.
El problema ocasionado por esta situación no es la rapidez informativa, sino la velocidad con que los filtros ideológicos se cuelan en el contenido de las informaciones. La crisis económica me permite experimentar a diario algo de bastante triste constatación: la prejuiciada opinión que tienen los europeos del norte de los españoles. Ya escribí sobre el tema con respecto a la pobreza de nuestra política cultural.
Todos los días la prensa holandesa, la radio, la televisión, y la prensa, publican artículos donde la información sobre un aspecto de la crisis viene presentado desde una perspectiva que denigra la cultura española. La radio, como en las tertulias radiofónicas españolas, se permite toda clase de excesos sobre los países del cordón de ajo. Añado a lo dicho en bitácoras anteriores, que debemos replantear la manera de hacer política cultural exterior, haciéndola mucho mas agresiva, la urgente necesidad de reescribir la historia de Europa, que no sólo cuente cómo se ha formado en el siglo XX, sino explicar cómo ha sido un continente donde los países del norte han mostrado conductas inhumanas, y que el linchamiento presente por motivo de la crisis proviene del mismo desdén hacia los hombres del Sur.
Tenemos una tendencia a abrir la boca de admiración hacia Europa, que con su pragmatismo se ríe de nosotros a diario.
One Response to “El lugar de España en Europa”
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May 27th, 2010 at 7:43 pm
Germán: en el desprecio del norte hacia el sur de Europa creo que aún perviven ecos de las guerras de religión: norte protestante, sur católico. En el caso de España, además, no veo claro cómo vamos a hacer política cultural exterior decidida cuando aquí, en el interior hay políticos nacionalistas que niegan que exista una cultura española, y se limitan a publicitar la cultura de su terruño. Es más, niegan que exista España.